miércoles, 2 de enero de 2013

¿Que es oldhammer?

Oldhammer: Warhammer retro

Desde hace un tiempo se está viendo por la red -desde la blogcosa hasta Warseer- un movimiento muy esperanzador (tal vez inspirado por la fiebre retro de D&D): el proyecto Oldhammer.
Oldhammer propone algo muy interesante: recuperar el gusto clásico de la edad dorada de Warhammer y mandar a zurrir mierdas con un látigo a GW y sus estúpidas políticas de producción y precios.

El proyecto Oldhammer está sellado por un contrato de cinco puntos:


1. El árbitro o Game Master
Se recupera una figura de la época clásica de Warhammer. Enlazando con los tiempos en que todo esto tenía algo que ver con los juegos de rol vuelve el DM que revisará los ejércitos (para cerciorarse de que nadie es un culoduro) y propondrá una batalla a modo de escenario.
Personalmente no me parece un punto indispensable si ninguno de los jugadores es un idiota integral.
2. No hay listas de ejército excepto la tuya
Vuelta al espíritu de las primeras ediciones. Puedes olvidarte de esos ridículos libros de ejército que se publican con fecha de caducidad; ya no te lo van a dar todo hecho, ahora el límite es tu imaginación.
Así es como funcionaba Forces of Fantasy en la 1ª edición de Warhammer. Puedes jugar lo que quieras y aliarte con quien desees: el único límite es el alineamiento (bueno, malo o neutral). Así que tus imperiales pueden ir con haflings de La Asamblea o con unos amigos elfos que se han echado. Y tus mercenarios, bueno, tus mercenarios pueden ir con quien deseen.
Adicionalmente no estás limitado a las miniaturas de un fabricante. Es TU juego, es TU dinero, y juegas y te compras lo que te da la gana; ninguna estúpida política empresarial te limita.

3. El tamaño no importa
Cualquiera con un mínimo de sentido común y experiencia en los wargames más allá de WH se habrá dado cuenta de que las reglas de Warhammer son una verdadera mierda para las batallas grandes. Es decir, todas las batallas con "ejércitos estandar" a partir de 3ª.
Esto es así porque las reglas originales (cuyo esqueleto básico sigue presente hasta hoy) de Warhammer no están pensadas para recrear Gaugamela, si no batallas 1:1 de la Edad Oscura.
En Oldhammer podrás seguir jugando interminables y aburridísimas batallas con 12 unidades por bando, pero descubrirás que las batallas clásicas con 3 unidades y el mismo número de personajes son mucho más divertidas.

4. Deja de preocuparte por el equilibrio
Esto no va de quién es más macho: es un juego y lo que importa es divertirse. Estamos contando la historia de una batalla entre todos, no importa quién gana, si no en contar un relato épico.
No hay ninguna lista de ejército broken, y si quieres presentarte con 1000 puntos solo de goblins, bueno, no es muy probable que ganes, pero seguro que todos os lo pasaréis genial.

5. ¿Torneos? No, gracias
Oldhammer es un juego, no un deporte. Y, al contrario que el ajedrez, depende demasiado del azar para considerarlo "equitativo".
En cualquier caso estamos para pasarlo bien, no para reforzar el ego de nadie.

Todo esto está muy bien, ¿donde me lo bajo?
Como decía, Oldhammer no es ningún juego organizado ni reglado. Se juega -eso sí- con una de las ediciones clásicas de Warhammer: 1ª, 2ª o 3ª. Hay varios grupos jugando a Oldhammer y cada uno ha elegido la edición que ha querido. Seguramente todos somos lo bastante astutos como para hacer una búsqueda en Google que nos facilite buenos resultados. Si queréis empezar probad con 3ª: al manual lo acompaña un libro con todas las listas de ejército (lo cual viene muy bien para no volveros locos creando perfiles).
El cualquier caso Zhu ha creado el "Perfil Para Gobernarlos a Todos". Con este sistema de puntos universal podréis crear la criatura que os venga en gana.

A mi es que me gusta el barroco espacio del cuadragesimoprimer milenio...
La contrapartida futurista de Oldhammer es evidente: Rogue Trader.
No tiene complicación alguna, just take it as it is.

Así que, en resumen...
Oldhammer se queda con el espíritu original del juego y huye del evidente sistema privativo y de obsolescencia programada hacia el que ha derivado la empresa. Desde luego hay gente a la que le gusta que se lo den todo hecho, bien masticadito, y que le señalen cómo gastar su dinero sin pararse ni un momento a pensar por sí mismos: Oldhammer requiere imaginación, amor por la libertad y capacidad de juicio y raciocinio, así que no es para ellos.

Fetichismo: el (caro) lado oscuro
A pesar de lo expuesto en el punto 2 muchos jugadores de Oldhammer se obsesionan con conseguir viejísimas miniaturas Marauder y Citadel.
No nos vamos a engañar, son unos modelos preciosos, con muchísima más imaginación y originalidad que los actuales (arte vs juguetes), pero son escandalosamente caros.
He de confesar que yo mismo pasé por esta fiebre y gasté demasiado dinero en modelos antiguos en eBay antes de pararme a pensar en que podía conseguir alternativas mucho más baratas (y mejores) recurriendo a fabricantes actuales. Una buena opción puede ser Reaper por su inmenso catálogo y sus buenos precios, u Other World por su evidente aire retro.

Fuente: http://frikidiario.blogspot.com.es/2012/07/oldhammer-warhammer-retro.html

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